Expectativas reales

Es muy importante que las familias y pacientes tengan expectativas reales sobre los resultados de la cirugía. La cirugía Ulzibat ayuda a que los pacientes sean liberados de las contracturas musculares que provoca la espasticidad, lo que les permite un rango mayor de movimiento y una mejor calidad de vida. La cirugía NO es un varita mágica que "cura" la discapacidad, es una ayuda, muy buena, muy efectiva y con grandes resultados, pero, como papás, tenemos que

 tener expectativas muy reales, muy aterrizadas y estar conscientes de que al término del período de reposo postoperatorio debemos continuar con mucha, pero mucha terapia física para lograr los mejores resultados.

 

Y cuando ya estemos cansados de tanta terapia, ... a seguirle, ya que la terapia es la base

real del mejoramiento de nuestros hijos. Así que expectativas reales y aterrizadas sobre los

 resultados de la cirugía, es cierto que algunos de los pacientitos logran la marcha, ser mas independientes y que, sin duda, la gran mayoria mejoran su calidad de vida, pero es necesario que, nosotros, las mamás y los papás entendamos que los resultados también dependen del daño neurológico de cada niño y niña. Terapia, terapia y más terapia es la mejor recomendación postoperatorio (después del período de reposo) que podamos dar.

Diferentes terapias

El enfoque Bobath es una terapia especializada aplicada a tratar los desórdenes del movimiento y la postura derivados de lesiones neurológicas centrales. Fue iniciado en Londres en la década de los 40´s por Berta y Karel Bobath, quiénes estudiaron el desarrollo normal, qué efecto producían las lesiones del Sistema Nervioso Central (SNC), y cómo ayudar a pacientes en estas situaciones. Su hipótesis se basó en trabajos de varios neurofisiólogos, entre ellos Sherrigton y Magnus, que producían lesiones en el SNC de animales y luego observaban los efectos resultantes. Estudiaron la unidad motora, base de la función motora (una neurona motora y el grupo de fibras musculares
que inerva).

 

Se base en la capacidad del cerebro para reorganizarse, que significa que las partes sanas del cerebro pueden compensar las funciones que fueron realizadas previamente por las regiones dañadas del cerebro. El requisito previo para esto es, sin embargo, un soporte y un estímulo aplicado al paciente por parte del fisioterapeuta o del terapeuta ocupacional. El concepto ha alcanzado buenos éxitos en la rehabilitación, particularmente en el caso de los enfermos que sufren paresia en un lado del cuerpo (hemiparesia) después de un
accidente vascular.

 

La persona afectada de una hemiparesia tiende a menudo a descuidar su lado paralizado, y por lo tanto sus limitaciones, para compensar con su lado menos afectado. Estos movimientos llevados a cabo con sólo un lado del cuerpo, sin embargo, ayudan al paciente de una manera básica, con la nueva información. El cerebro por lo tanto no tiene la oportunidad de reestructurarse. Incluso, debido a los movimientos asimétricos, existe peligro de desarrollar espasmos dolorosos en la
zona afectada.

 

El valor principal del concepto Bobath es apoyar al lado afectado del cuerpo tanto como sea necesario para adaptar sus movimientos de manera acorde con el lado menos afectado del cuerpo. Es, en definitiva, un modo de equilibrar el cuerpo en cuanto a funcionalidad y movilidad.

 

Otra de las claves del concepto Bobath es la modificación de los patrones anormales que resultan de la propia lesión y facilitar el movimiento para conseguirlo de la manera más funcional, siempre siguiendo los hitos obtenidos en el neurodesarrollo neurofisiológico humano.

 

No ofrece regímenes estrictos de tratamiento que deban ser seguidos al pie de la letra; otorga elementos para aplicar según necesidades y respuestas individuales; es un abordaje que resuelve problemas involucrando el tratamiento y el manejo de pacientes con difusión del movimiento. Describe tanto los problemas de coordinación motora en relación a las reacciones posturales normales del mecanismo central del mismo, como las características del desarrollo motor normal. Se observa qué realizan los niños en las distintas etapas o hitos de maduración y cómo lo hacen. El desarrollo es considerado como una gran variedad de movimientos y las secuencias se superponen, enriqueciéndose unos a otros; se explica por qué los bebés hacen determinada actividad en determinado momento. Se llaman "reflejos primitivos" a los que son obligatorios (osteo-tendinosos, etc.); en cambio, los observados en niños pequeños, tales como el Moro, la presión, etc., y que no son obligatorios, se los denomina "respuestas primarias, patrones motores primarios, temporarios o primitivos", y se tiene en cuenta la variabilidad de las respuestas y su modificación a medida que el SNC madura, manteniéndose hasta los cuatro meses. Si estos patrones en masa o primitivos se mantienen más allá de los seis meses, hablamos de "patrones primitivos en apariencia".

 

Los patrones motores anormales o patológicos son los que no se observan en ninguna etapa del desarrollo normal.

El concepto de Terapia del Neurodesarrollo (TND) se basa en el reconocimiento de la importancia de dos factores: a) Interferencia de la maduración normal del cerebro por una lesión que lleva al retardo o detención de algunas o todas las áreas del desarrollo. b) Presencia de patrones anormales de postura y movimiento, por liberación de la actividad refleja postura anormal o a una interrupción del control normal de los reflejos posturales y de movimiento. Su principal objetivo es el control del tono postural, inhibiendo los patrones de la actividad refleja anormal al facilitar patrones motores más normales (que se obtienen como respuestas automáticas a manipulaciones especificas, logrando un control funcional más efectivo), y preparando para una mayor variedad de

habilidades funcionales, que aumenta la capacidad de los niños para moverse y funcionar  de la manera más normal posible. Los esposos Bobath demostraron que se podía variar la calidad de posturas y movimientos, logrando actividades más finas y selectivas (como visión, mecanismos respiratorios, alimentación y habla). Este manejo de TND se aplica en la vida diaria e incluye a la familia en actividades incorporadas a las tareas cotidianas y transformarlas en terapéuticas: cómo se da de comer, vestir, movilizar, posicionar, adecuación del mobiliario, etc. Los padres son partícipes activos en las mismas, prolongándolas así durante las 24 horas del día, de donde surge el concepto de funcionalidad.

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