Existen tres tipos de parálisis cerebral: espástica, atetoide y atáxica. El tipo más común de parálisis cerebral es la parálisis cerebral espástica. Un niño con parálisis cerebral espástica no puede relajar los músculos o podría tener músculos rígidos.

 

La parálisis cerebral atetoide afecta la capacidad del niño para controlar sus músculos. Esto significa que los brazos o piernas afectados por la parálisis cerebral atetoide podrían agitarse y moverse repentinamente. Un niño con parálisis cerebral atáxica tiene problemas de equilibrio y coordinación.

 

Un niño puede tener un caso leve o más grave de parálisis cerebral - realmente depende de la extensión del cerebro afectada y las partes del cuerpo que esa parte del cerebro controla. Si ambos brazos y piernas están afectados, el niño

podría necesitar una silla de ruedas. Si sólo las piernas están afectadas, el niño podría caminar de manera insegura o necesitar aparatos ortopédicos o muletas. Si la parte del cerebro que controla el lenguaje está afectada, el niño con parálisis cerebral podría tener dificultad para

Tipos de parálisis cerebral

hablar con claridad. Otro niño con parálisis cerebral quizás no pueda hablar.

 

Nadie sabe con seguridad cual es la causa de la mayoría de los casos de parálisis cerebral. Para algunos bebés, las lesiones al cerebro

durante el embarazo o inmediatamente después del nacimiento podrían ser la causa de la parálisis cerebral. Los niños con mayor riesgo

de desarrollar parálisis cerebral son los bebés pequeños y prematuros (bebés que nacen muchas semanas antes de la fecha en la que debían nacer) y los bebés que necesitan un ventilador (un aparato que les ayuda a respirar) durante varias semanas o un lapso de tiempo más prolongado. Pero para la mayoría de los niños, el problema en el cerebro ocurre antes del nacimiento y los médicos no saben por qué.

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